Mi reflejo en tu mirada

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El silencio me acompaño a realizar el mágico encuentro. ¿Qué pasaría si de pronto, ves tu reflejo no solo en el espejo?  “¿Formas parte de mí?” Es una pregunta que se responde con sencillez luego de pasar ciertos procesos, no es una respuesta que se pueda dar en palabras porque a quien le dices la pregunta, entiende otro lenguaje. Desde ya, es necesario abordar otros paradigmas, otras leyes y otros puntos de vista. En un principio y final, la respuesta se siente; sientes como te conectas, como te sincronizas y como; el mundo comienza hablarte. Nunca más estarás solo, siempre existirán otras formas de existencia que ingresarán a tu propio mundo; en este sentido, serás un canalizador de reflejos, de sombras, de formas; que andan por allí, circundando el espacio esperando ser vistas; pero no con los ojos.

Te están viendo, te contemplan, te sueñan, te hablan. Están allí; concretamente puede ser que nadie los vea, nadie los entienda o comprenda, no esperes contar a los demás tu historia porque es tuya y solo tú puedes sentirla. El viaje es en solitario, nada ni nadie que tus cincos sentidos puedan identificar estarán contigo en su totalidad. Existe una frontera del cual todo llega hasta ahí, y luego; estas tu y nada más que tu. Allí estarás acompañado por otras cosas, nunca te dejaran o traicionaran, eres tu; y también, solo tu puedes traicionarte y traicionarlos.

Llegaste hasta aquí y no hay vuelta atrás, de todas formas, retroceder tendrá su consecuencia; fracasar será la única opción, y antes de intentarlo, morirás en vida, porque involucionaras y perderás lo que tenías. Sera complejo recuperar tus alas, ¿Cómo revivir tus fragmentos que habitan en un espacio atemporal? Eternamente puedes vivir como también eternamente puedes morir, y esto es cerrar los ojos aun cuando los tienes abiertos.
Sentirás nada, te sentirás solo aun cuando existan personas a tu alrededor, y ese será el dolor más grande que puedas tener. Perder tu mundo, es perder tu zona sagrada; es apagar el fuego que hay en ti, así es como termina la historia; desterrado de tu propia tierra.

“Traición” da como resultado no ver más tu reflejo en el mundo, es dejar de ser la silueta en la noche, perderás la magia de los días y el misterio quedara inmerso en un para siempre. El silencio quedara cayado, y la historia; suspendida en las ajugas del reloj. Traición es olvidar tu mundo, olvidarte de ellos, reemplazarlo por banalidades y concluir en la profanación de tu identidad.

La idea es mantener un equilibrio. Me gusta mucho existir y sentir; siento tanto placer por abrirme al mundo, simplemente me quedo en un estado perceptivo, es sentir como la melodía te invade hasta la medula y hasta la última neurona; la música suena en mi interior.

Siento como la frontera se diluye; casi con asombro, me doy cuenta que estoy en otra habitación, a simple vista parece la misma y es que, lo externo e interno ahora son lo mismo. El aquí y el allá, están presentes en el mismo lugar; lo cierto es que no hay nadie, solo yo soy testigo de esta metamorfosis, y siendo sincero, me encanta estar presenciando esto. Es una agradable sensación y misteriosa al mismo tiempo; símil a la apertura de una flor, pero en esta ocasión, digamos que es ver la acción en cámara lenta; desde el inicio hasta el final, presenciando el magnífico movimiento. Entonces, me acuesto en mi cama mientras contemplo el espectáculo, mientras escucho y miro cada esquina, así como también el techo, el piso, las paredes, cada objeto.

Al parecer; los colores ambiguos de la pared determinan una comunicación con el color de mi sangre. No es curioso para mí, es de algún modo, algo que pasa todos los días y es parte de mi existencia. Y hablo de eso, eso que no puedo ser explicito con el uso de las letras. De pronto llego a ver mi pupila dibujando alguna forma artística, allí me doy cuenta como la pared forma parte de mí, y reconozco su existencia como ella reconoce la mía. Quizá simplemente se podría resumir en un pequeño dialogo, entre lo que ves y lo que te ve, es también lograr esa pausa en el tiempo, ese quiebre en el espacio y en 1, 2, y 3… hacer un salto cuántico; convirtiéndote en la órbita de la tierra, en un movimiento que se presenta ante el macrocosmos

Al levantarme de la cama, parece como si mis pies tuviesen raíces, que mágicamente comienzan a buscar su tierra fértil. Así mismo, pienso que esas raíces son la comunicación con la naturaleza humana, e incluso hacia el misterio humano. Me siento llamado, por algo totalmente desconocido, es como el susurro del viento que me guía hacia donde pertenezco. Sentir la tierra es un efecto hipnótico, el viento determina mi libertad y casi como conejo saliendo del sombrero, me encuentro en otro lado. Puedo escuchar el ruido de las hojas, el canto de los pájaros e incluso la circulación del agua en un pequeño arroyo aledaño, pero, aun así, repito, sigo sintiéndome en otro lado.

Es de esta forma un recuentro de ambas partes, donde mi sensación de sentirme en casa o en mi hogar, es tal que, me quedo largas horas logrando un permanecía total y parcial al mismo tiempo, y digo parcial ya que aún sigo sujeto a mi corazón. Sucede algo fantástico cuando me detengo en, por ejemplo, una planta meciéndose por el viento y más fantástico aun cuando me enfoco en una hoja o en una extremidad de la misma planta, quizá me gusta sentirme planta por unos minutos; pienso.

A mi alrededor no parece pasar muchas cosas, pero sin embargo siento como todo se mueve, deje la libre a mi libertad, y sin fronteras; ya no hay cielo ni tierra, es horizonte infinito donde se lo vea. Al caminar y pasar por la puerta siento la gravedad que me sujeta, es una mezcla rara entre la diversidad de sentidos; y es que viajé tanto al mundo de los sentidos que adquirí unos que me cautivaron, casi que tuve ser romántico para lograr una atracción, así tan dulce como la miel.  Y, por cierto; amo la mantequilla de maní con miel, eso sin duda me despierta todos los sentidos, especialmente el de mi paladar que es el predominio en ese momento.

Volviendo a mi estado casi como de libro de física cuántica, me doy cuenta que soy una especie de insecto extraño habitando el mundo del microcosmos, pero aun así puedo lograr una metamorfosis casi milagrosa si se puede llamar así. Al contemplar a mi alrededor; los árboles, el sol, esa sinfónica de pájaros, la montaña al fondo y el cielo celeste con su diversas de nubes, logro una fotografía dinámica, más bien; me convierto en esa fotografía dinámica y me pierdo como entrando en sueño adentro de otro sueño. En esa profundidad como en esta cercanía termino habitando en tiempo real otro paradigma totalmente antagónico. Y en un instante que se estira por mi permanencia y mi despojo de retirarme, culmino existiendo en la pared que me observa de espaldas. Y e aquí el espiral de la existencia.

Y quizá esto habrá durado algunos segundos, pero a mí se me fue toda la tarde describiendo lo que fue ese efímero instante.

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Kevin Martinez
Kevin Martinez
La escritura es mi pasión, es la herramienta que utilizo para expresarme. Al abrir los ojos cada mañana, siento mi existencia a través de mis sentidos. Algo recorre mi cuerpo, mis huesos, mi espíritu, mi mente. No son solo letras, es una experiencia de vida y es lo que quiero compartir contigo. Si a alguien le ayuda lo que escribo ese es mi regalo. ❤️

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